El Museo Nacional del Holocausto, Ámsterdam: reserva tus entradas para vivir una conmovedora experiencia histórica
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Museo Nacional del Holocausto: entrada
Destacados
Descubre impactantes relatos sobre el Holocausto y la experiencia judía en los Países Bajos.
Descubre los heroicos esfuerzos de Henriëtte Pimentel y otras personas que salvaron a niños judíos.
Descubre las exposiciones permanentes ubicadas en el histórico edificio de la Hervormde Kweekschool.
Reflexiona sobre los acontecimientos de la guerra y su repercusión a través de exposiciones detalladas.
Accede a una audioguía disponible en inglés y neerlandés para disfrutar de una experiencia más envolvente.
Bienvenidos al Museo Nacional del Holocausto
Comprar entradas y descubrir la profunda historia del Holocausto en el Museo Nacional del Holocausto de Ámsterdam, un memorial único dedicado a las historias de persecución, supervivencia y solidaridad de los judíos neerlandeses durante la Segunda Guerra Mundial.
Acerca del Museo Nacional del Holocausto de Ámsterdam
¿Por qué visitar el Museo Nacional del Holocausto de Ámsterdam?
Horario de visita del Museo Nacional del Holocausto, Ámsterdam
Las mejores épocas para visitar el Museo Nacional del Holocausto de Ámsterdam
Las mañanas justo después de la apertura (de 10:00 a 12:00)
Si empiezas la visita poco después de que abra el museo, podrás disfrutar de una experiencia más tranquila y personal. Las salas están tranquilas, lo que te permite tener espacio para asimilar las exposiciones, reflexionar sobre las historias y tomarte tu tiempo con las pantallas interactivas o multimedia sin sentirte presionado.
Días laborables, sobre todo de martes–jueves
Los días laborables suelen estar menos concurridos que los fines de semana. Visitar el museo entre semana te permite disfrutar de un ambiente más tranquilo, ideal si quieres dedicar más tiempo a las colecciones históricas, leer con detenimiento los testimonios de los supervivientes o, simplemente, recorrer las exposiciones a tu propio ritmo.
Fuera de las temporadas altas de turismo
Ámsterdam recibe un mayor número de visitantes durante la primavera (abril–junio) y el verano (julio–agosto). Si prefieres una visita más tranquila, planifica tu viaje para finales de otoño (octubre–noviembre) o invierno (enero–febrero). Los meses más fríos suelen traer consigo menos aglomeraciones, tiempos de espera más cortos y más tiempo para disfrutar del museo.
Durante los actos conmemorativos y las exposiciones especiales
El museo organiza ocasionalmente exposiciones especiales, conferencias y actos conmemorativos que permiten profundizar en la historia judía y el Holocausto. Visitarlo en estas ocasiones ofrece una experiencia más enriquecedora y la oportunidad de entrar en contacto con educadores, historiadores y los testimonios de los supervivientes de formas novedosas.
Ubicación y dirección del Museo Nacional del Holocausto, Ámsterdam
Cómo llegar al Museo Nacional del Holocausto de Ámsterdam
En tranvía o autobús
La forma más fácil de llegar al museo es tomando el tranvía 14 hasta las paradas de Artis o Waterlooplein, ambas a pocos pasos.
También puedes coger el tranvía 9 o el 51 y bajarte en Plantage Kerklaan.
Varias líneas de autobús de GVB conectan la zona con otras partes de Ámsterdam.
El transporte público en Ámsterdam es fiable, pasa con frecuencia y es ideal para evitar los problemas de aparcamiento en el centro de la ciudad.
En metro
Toma las líneas 51, 53 o 54 del metro hasta la estación de Waterlooplein y, a continuación, camina unos 5min hasta llegar al museo.
Esta es una opción muy práctica si viajas desde la estación central de Ámsterdam o desde otras partes de la ciudad.
En coche
Se puede llegar fácilmente al museo en coche por la Plantage Middenlaan, pero las plazas de aparcamiento en el centro de Ámsterdam son limitadas.
Hay aparcamiento de pago disponible en Q-Park Waterlooplein y Parkeergarage Markenhoven, ambos a pocos minutos a pie.
Te recomendamos que utilices los aparcamientos disuasorios (P+R) de Ámsterdam para disfrutar de una experiencia más económica y cómoda.
En bicicleta
La bicicleta es uno de los medios de transporte más populares en Ámsterdam.
Puedes ir fácilmente en bicicleta al museo y aparcarla cerca de la entrada o a lo largo de Plantage Middenlaan.
El recorrido es muy pintoresco, ya que discurre por calles arboladas y canales.
A pie
El museo se encuentra a poca distancia a pie de las principales atracciones turísticas, como el zoológico Artis, el Hermitage Amsterdam y el Museo de la Casa de Rembrandt.
Desde Waterlooplein o Nieuwmarkt, hay unos 10–15min a pie atravesando algunos de los barrios más históricos de Ámsterdam.
Un paseo te permite disfrutar del ambiente tranquilo del barrio de Plantage antes de sumergirte en las exposiciones del museo.
Desde la estación central de Ámsterdam
Desde la estación central de Ámsterdam, toma las líneas de metro 51, 53 o 54 hasta Waterlooplein (unos 3min).
También puedes coger el tranvía 14 directamente hasta Artis; el museo está a 5min a pie desde allí.
También hay taxis y servicios de transporte compartido disponibles, y el trayecto dura entre 10 y 15min, dependiendo del tráfico.
Lo que hay que saber antes de visitar el Museo del Hash, la Marihuana y el Cáñamo de Ámsterdam
- Instalaciones
- Accesibilidad
- Directrices
- Normas
Instalaciones del recinto
Información sobre accesibilidad
Normas para visitantes
Normas y reglamentos
Datos interesantes sobre el Museo Nacional del Holocausto de Ámsterdam
El primer Museo Nacional del Holocausto de los Países Bajos
El museo es la primera y única institución nacional de los Países Bajos dedicada íntegramente a la persecución y el asesinato de los judíos neerlandeses durante el Holocausto. Narra la historia de la exclusión, la persecución y la supervivencia a través de objetos auténticos y testimonios personales.
Un edificio con un pasado secreto
El museo se encuentra en una antigua escuela de magisterio situada junto a una guardería judía de la época de la guerra. Durante la Segunda Guerra Mundial, miembros de la resistencia holandesa sacaron en secreto a cientos de niños judíos a través de un pasadizo oculto que conectaba ambos edificios, salvándolos así de la deportación.
La instalación “El muro de las leyes”
Una de las exposiciones más impactantes del museo, el “Muro de las Leyes”, muestra cientos de decretos antisemitas promulgados durante la ocupación nazi. Ilustra de forma contundente cómo la discriminación sistemática se fue consolidando a través de la burocracia cotidiana.
Miles de objetos auténticos
El museo cuenta con más de 2.500 objetos, fotografías y documentos originales, muchos de los cuales fueron donados por los supervivientes y sus familias. Cada pieza contribuye a contar una historia profundamente personal de pérdida, valentía y recuerdo.
Las exposiciones “Forget-Me-Not”
A lo largo del museo hay 19 vitrinas individuales llamadas “Forget-Me-Not”, cada una dedicada a una persona: una víctima, un superviviente o un salvador. Estas vitrinas devuelven los nombres, los rostros y la humanidad a aquellas personas cuyas vidas cambiaron para siempre.
Situado en el barrio cultural judío de Ámsterdam
El museo forma parte del Barrio Cultural Judío de la ciudad, una zona histórica que en su día albergó una pujante comunidad judía: antes de la guerra, casi el 80% de los residentes del barrio eran judíos.
Un nuevo e histórico comienzo
Tras años de planificación, el museo abrió oficialmente sus puertas al público el 1 de marzo de 2024, lo que supuso un hito importante para la memoria y la educación sobre el Holocausto en los Países Bajos.
Una arquitectura que habla
El diseño del museo recurre deliberadamente a la luz, la transparencia y la conservación de las estructuras originales —incluido el pasillo de huida de los niños— para simbolizar cómo la persecución se desarrolló a la vista de todos, y no en la oscuridad oculta.
Una perspectiva más amplia más allá de los Países Bajos
Aunque está profundamente arraigado en la historia de los Países Bajos, el museo vincula su relato con lugares europeos de exterminio como Auschwitz y Sobibor, y expone objetos recuperados de esos campos para mostrar el destino común de millones de personas.
Afrontar toda la realidad
El museo no solo destaca el sufrimiento de las víctimas y el heroísmo, sino que también aborda la colaboración, el silencio y la resistencia de los neerlandeses, ofreciendo una reflexión equilibrada y honesta sobre el pasado bélico de la nación.







